domingo, 26 de julio de 2009

HISTORIA DEL CINE: GRETA GARBO Y EL STAR SYSTEM

INTRODUCCIÓN:

El apogeo comercial de Hollywood lo convierte en un crisol en el que se funden emigrantes llegados de todos los rincones del mundo. A lo largo de los años veinte, lo mejor del cine alemán fue a parar a los EEUU, por una hábil maniobra del banquero Morgan, y del cine sueco llegaron entre otros, Mauritz Stiller y Greta Garbo, que fue la que se llevó la palma.

Greta Garbo llenará toda su etapa americana (1926- 1941) con toda una era de cine romántico o melodramático en Hollywood.

GRETA GARBO:

Greta Lovissa Gustafsson nace en Estocolmo el 18 de Septiembre de 1905 en Estocolmo, en el seno de una familia modesta. Hija de Karl y Anna, fue la menor de tres hermanos: Sven, Alva y Greta. Desde muy joven mostró una gran afición por el mundo del espectáculo, concretamente por el teatro, pese a no poder frecuentarlo por la escasez de recursos económicos en su familia. La temprana muerte de su padre, cuando Greta contaba con tan sólo catorce años, le llevó a abandonar sus estudios y sus juegos infantiles, viéndose obligada a trabajar como enjabonadota en algunas barberías. Tiempo después, y gracias a su hermana, entró a trabajar en unos grandes almacenes, los Almacenes P.U.N, donde trabajaría como dependienta en la sección de sombreros femeninos. Fue precisamente en estos momentos cuando se le presenta la oportunidad de posar por primera vez frente a una cámara, en este caso como modelo de sombreros, aquellos que ella misma vendía. Su innegable magnetismo personal ante los focos le llevó a buscar salida en el mundo del cine, primero como extra y posteriormente en películas publicitarias. Pero su suerte cambió el día que entró en los almacenes el director y productor de cine Eric A. Petscheler, acompañado de dos actrices, que iban a comprar trajes para su próxima película. Pese a que la joven Greta los había reconocido, no se atrevió a hablar con ellos durante su trabajo, así que ese mismo día se decidió a telefonear al director para solicitarle una entrevista, que le fue concedida, y gracias a la cual obtuvo su primer papel, aunque pequeño, en aquella película aún en preparación. Pero debido probablemente al carácter paternalista y protector de sus jefes, se le denegó el permiso necesario para su interpretación, por lo que la joven decidirá abandonar su trabajo en los almacenes y embarcarse en su proyecto cinematográfico. Así pues su primer film fue Pedro el Vagabundo ( Luffar Peter- 1922), dónde en un modesto papel interpretaba a una bañista. Fue entonces cuando la prensa se hizo eco, por primera vez y muy brevemente, de su nombre, pero durante un tiempo no consiguió más trabajo en el mundo del cine. Es en este instante cuando el realizador de la película la recomienda a la Real Academia de Arte Dramático para pretender una beca con la que continuar una carrera seria como actriz. También le presenta a uno de los más famosos maestros privados de arte dramático, Frans Enwall, cuya academia dirigía su hija, Signe Enwall, quién además fue, la primera en reconocer prematuramente el talento de la Garbo, dedicándose generosamente a enseñarla, hasta conseguir su ingreso en la Academia de Arte Dramático en Septiembre de 1922. Fue Gustav Molander, director de la Academia y realizador cinematográfico, quien eligió a Greta junto con otra alumna, Mona Martenson, para actuar en un film de Mauritz Stiller, el máximo exponente en dirección del cine sueco. Stiller soñaba con moldear una figura femenina que reuniera dos condiciones imprescindibles para él: misticismo y erotismo, y fue en esta mujercita bella, aunque un tanto gruesa y desmañada, en quien encontró el material humano con que crear su ídolo. Se apoderó por completo del espíritu, la vida y el talento artístico de aquella mujer, así como también se cree que pudo apoderarse de su corazón. Buscó un nombre artístico para la joven barajándose varias posibilidades, decantándose por el vocablo de origen español “garbo”. Afinó la figura de Greta y le hizo diseñar varios trajes, además de hacerle un contrato por tres mil coronas en seis meses, tiempo que debía durar la filmación. La leyenda de Gösta Berling (Gosta Berlinas Saga- 1924) fue la primera película, propiamente dicha de Greta Garbo. Es el primer largometraje de importancia en la carrera de la "Divina Garbo"; y la que la hiciera conocida internacionalmente. La película cuenta la historia de un sacerdote en crisis, quién encuentra en una Condesa su redención. Fue una película que no gustó en Suecia, pero sí lo hizo en Berlín (meca de la cultura nórdica), donde obtuvo la aprobación de la crítica y el público.

Así pues, Mauritz Stiller se convirtió en su descubridor, su mecenas y su promotor, llevándosela consigo, primero a Berlín y luego a Estados Unidos. Contratados ambos por un directivo de la Metro Goldwyn Mayer (Louis B. Mayer), y gracias a la perspicacia de Stiller, quien había impuesto como cláusula imprescindible en su contrato llevarse consigo a su musa, marcharon a Nueva Cork, donde el 6 de Junio de 1925 son recibidos en el aeropuerto por el jefe de publicidad y un fotógrafo que tan sólo puedo tomar cuatro instantáneas de la pareja. Durante dos meses, tanto Garbo como Stiller permanecieron inactivos en la gran ciudad norte americana, llegando incluso a plantearse abandonarla y regresar a su país. Fue entonces cuando conocen al famoso fotógrafo Arnold Genthe, que realizará una serie de fotografías de la actriz, auténticamente magistrales y que atrajeron la atención de los dirigentes de la Metro, cambiando su opinión sobre ella. Consiguió así Stiller que le subieran el sueldo a 400 dólares semanales, partiendo ahora hacia Hollywood. Esta vez son recibidos por un comité de bienvenida de aproximadamente veinte personas, y cuyas fotos han pasado ya a la historia del cine como los inicios de una de sus más grandes estrellas. Casi inmediatamente rodó tres películas El torrente, La tierra de todos y El demonio y la carne, entre los años 1926 y 1927. Fueron tres papeles femeninos muy diferentes pero todos ellos inolvidables. La primera de ellas es un melodrama adaptado de una obra de Blasco Ibáñez, Entre Naranjos, donde actuaba junto al actor Ricardo Cortez, e interpretaba a la mediterránea y pasional Leonora, en una película de claro ambiente español. Pese a ser la protagonista, su productor no creyó en ella desde un principio. Esta vez no será dirigida por Stiller, sino por Monta Bell, pero aún así, éste siempre se mantuvo junto a ella. Pese a no ser del gusto de los dirigentes de la Metro, sí tuvo una gran aceptación pública tras estrenarse en Febrero de 1926. A continuación rodará La Tierra de Todos (1926) esta vez de ambiente argentino, junto al actor Antonio Moreno y esta vez, dirigida por su inseparable compañero y consejero, aunque pocos días después del inicio del rodaje fue sustituido por Fred Niblo, quedando a partir de este momento, prácticamente separada de su mentor. Aún así esta última película supondrá el afianzamiento de su triunfo. Bajo la dirección de Clarence Brown y compartiendo cartel con el galán del momento, John Gilbert, la Garbo protagonizará El Demonio y la Carne (1927). En ella interpreta el papel de una mujer que provoca la rivalidad amorosa entre dos amigos y que finalmente perece en el hielo. Será una película discreta que causará sensación por la aparición de escenas pasionales que cambiarán el rumbo del cine: nace el amor en la pantalla. Será demás durante este rodaje en el que viva una historia de amor con su compañero de rodaje, John Gilbert (considerado el precursor de Clark Gable), y que supuso para él un atormentado y no correspondido amor por ella. Con el estreno de este film se inició pues, lo que los comentaristas cinematográficos denominaron <>, pues el éxito de la cinta fue abrumador. Durante este triunfal período tuvo lugar además el fracaso de su mentor como director de cine en Hollywood, viéndose obligado a abandonar la meca del cine y muriendo poco tiempo después.

Entre 1927 y 1929 realizará otras siete películas: Anna Karenina (también llamada Love), La Mujer Divina, La Dama Misteriosa, La Mujer Ligera, Orquídeas Salavajes, Tentación y El Beso (ambas son películas semisonoras, es decir, sonido sin diálogo). Trabajó para muy diversos directores como Edmun Goldwing, Victor Sjöström, Fred Niblo, Clarence Borwn, Sydney Franklin, John S. Robertson o Jacques Feyde. Fueron estas sus últimas películas mudas, pues será con Anna Christie cuando el mundo escuche por primera vez la voz de la diva: <>. El paso del cine mudo al sonoro en la figura de Greta Garbo fue algo muy temido por los dirigentes de la Metro, quienes creyeron que el marcado acento sueco de la diva no sería del agrado de los espectadores, pero no sucedió así. El cine sonoro sí que había sido una criba para su amante, John Gilbert, quien debido a su voz chillona, poco acorde con su imagen de galán, no pudo triunfar como en su pretérito período de esplendor, y se retiró del cine en 1934, falleciendo dos años después.

La llegada del cine sonoro, publicitada por la Warner con la frase "¡Garbo habla!" no perjudicó en absoluto el glamour y status estelar de Greta, y su exitoso debut en las películas habladas con Anna Christie (1930) fue el más claro ejemplo. A partir de este momento y durante once años (1930- 1941) realizó varias películas sonoras:

- Anna Christie (1930) à versión americana (Clarence Brown) y versión sueca (Jacques Feyder). Por primera vez es nominada a un Oscar, aunque no le fue otorgado.
- Romance (1930) à dirigida por Clarence Brown, y por la que también fue nominada a un Oscar, que tampoco obtuvo.
- Inspiración (1931) à dirigida por Clarence Brown y en la que coincidió con un jovencísimo Clark Gable.
- Susan Lenox (1931) à dirigida por Robert Z. Leonard.
- Mata- Hari (1932) à dirigida por George Fitzmaurice.
- Gran Hotel (1932) à dirigida por Edmund Gouldwing.
- Cómo tú me deseas (1932) à dirigida por George Fitzmaurice.
- La Reina Cristina de Suecia (1933) à dirigida por Robert Mamoulian y que supuso la mejor interpretación de la diva.
- El velo pintado (1934) à dirigida por Richard Boleslawsky.
- Anna Karenina, nueva versión (1935) à dirigida por Clarence Brown. Recibe el premio de la crítica de Nueva York.
- Margarita Gautier (1936) à dirigida por George Cukor. Nominada por la Academia.
- Maria Walewska (1937) à dirigida por Clarence Brown.
- Ninotchka (1939) àdirigida por Ernst Lubitsch, y por la que de nuevo obtuvo una nominación de la Academia. Aquí interpreta a una severa comisaria política soviética, en el que fue su primer y único papel cómico.
- La mujer de las dos caras (1941) à dirigida por George Cukor. Es su última película. Por ésta obtuvo el premio de la crítica de Nueva York.

Tras su última película se retira del mundo del celuloide a la edad de 35 años, tomando la decisión de retirarse definitivamente del cine y de la vida pública, viviendo semirecluida en su casa de Nueva York. Años más tarde y poco antes de morir declararía a un periodista que lo hizo porque no quería envejecer de cara al público. Desde su retirada ha sido conocida como “la misteriosa”, manteniendo siempre un gran secreto en torno a su vida privada, lo que ha dado pie a rumores de todo tipo.

De carácter bisexual mantuvo sonados romances con cinco hombres: Meritz Stiller (su pigmalion), John Gilbert, Leopoldo Stokowski (un compositor), el endocrino Gayelord Hausen y el millonario George Schlee (marido de la modista de Hollywood, Valentina, diseñadora además de los trajes de la actriz) al cual abandonó tras una noche de amor en la suit del Hotel Crillon de París, al darse cuenta de que había muerto mientras dormía. En el ámbito de las mujeres se puede citar a la escenógrafa Mercedes de Acosta, y a las actrices Maria Dressler, Dorothy Sebastián, Bárbara Kent, Paulette Duval, y Florence Lake, así como la periodista Bárbara Maclean. Pese a mantener sonados romances tanto con hombres como con mujeres, casi siempre del ámbito cinematográfico, la gran inteligencia y sabiduría de la Garbo le permitieron mantener en secreto su vida privada, separándola de la profesional, y no afectando en ningún momento a su carrera cinematográfica.

Odiaba las lujosas premiers de estreno, se negaba a firmar autógrafos y vetaba las entrevistas, sin que la Metro pudiera hacer nada para contradecirla. Sí le preocupaban sus películas y de vez en cuando se adentraba de incógnito, cubierta con unas gafas de sol en algún cine, y observaba la reacción del público ante sus interpretaciones.

Pese a no haber logrado nunca una de las preciadas estatuillas doradas, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood decidió otorgarle en 1954 un Oscar honorífico en reconocimiento a sus interpretaciones, y que fue recogido por Nancy Nelly.

Finalmente murió en New York el 15 de Abril de 1990, siendo sus restos incinerados en secreto según su propio deseo.

Hoy en día se ha llegado a discutir si realmente fue uuna gran actriz o solamente un caso de monstruosa fotogenia. Sea como fuere, esta encarnación del Romanticismo literario del siglo XIX creó un mito universal y que sólo logró hacer sombra otra estrella europea, Marlen Dietrich.

2 comentarios:

Pollito Maquiavelico dijo...

Eso es falso, ella no muerio en Paris, Murio en su apartamento, en New York, y me parece pertinente aclararlo....fuera de eso, la informacion es rica en detalles y amplia en verdades sobre la vida de La Garbo ... gracias!....

Teresa Aguilar dijo...

Es cierto, debo rectificar la información facilitada. Gracias por la aclaración.